El roble, Quercus, como la encina, cuyo simbolismo es similar, el roble representa la fortaleza y la duración, y ambos están investidos de estos atributos de la divinidad suprema. Es considerado por tanto un árbol sagrado -se puede decir que el árbol sagrado por excelencia y el más venerado desde la antigüedad-, tanto para los celtas como también para los griegos, que dicen que la clava de Hércules estaba hecha de su madera. Los escandinavos y los teutones lo llamaron el “Árbol de la Vida de Thor” y lo consagraron también a Donar-Thor, dios de la tempestad.
Hoja elaborada artesanalmente en latón, grabada a punta seca, modelada y diseñada en mi taller, inspirada en los bosques de la Sierra de Guadarrama, donde vivo.